Seguidores

domingo, 1 de julio de 2012

te espero una eternidad

Me apetece tumbarme sobre ti, besarte y permanecer así un rato, o toda la vida si pudiéramos. Intercalando besos, palabras, suspiros y silencios. Sintiéndote conmigo. Me apetece cogerte de las manos y jugar con ellas mientras te hablo y me rio. O mientras te hago reír a ti. Me apetece hacerte rabiar y que me llames de alguna forma estúpidamente graciosa, pero a la vez cariñosa y particular. Me apetece preguntarte cuanto me quieres, aunque me lo repitas continuamente, y decirte que yo te quiero más. Me apetece chuparte y morderte. Ponerte nervioso. Tocarte. Fundirnos en uno. Bañarme junto a ti y besarte bajo la lluvia. Quiero abrazarte y decirte que jamás te soltaré. Y que me digas que tu tampoco lo harás. Que siempre te abrazaré, con mis palabras, o con mis brazos, pero siempre atada a ti, para no dejarte escapar. Me apetece también escuchar tu corazón y acariciarte mientras cierro los ojos. Me apetece llorar de felicidad y que me seques las lágrimas cuidadosamente. Me apetece mirarte a los ojos y decirte que te amo. Me apeteces tú. Y cuando digo esto, tambien incluyo todo lo anterior.


No hay comentarios:

Publicar un comentario